ENTRADAS DISPONIBLES VIERNES 23 DE OCTUBRE A LAS 10H
A finales de 1976, en un modesto apartamento de París y entre marañas de cables y sintetizadores analógicos que la industria todavía miraba con desconcierto, Jean-Michel Jarre dio forma a un sonido que nadie había escuchado antes. No había guitarras, ni estribillos vocales, ni concesiones comerciales; solo paisajes cósmicos, texturas hipnóticas y una pulsión rítmica que parecía descender directamente del espacio. Aquel experimento se tituló Oxygène, y en cuestión de meses cambió la historia de la música electrónica. Jarre no solo había grabado un disco: había inventado una nueva forma de sentir el sonido.
IMPORTANTE: Los menores de 16 años sólo podrán acceder al recinto acompañados de su padre, madre o tutor legal. Imprescindible presentar la Hoja de responsabilidad debidamente impresa y cumplimentada.